jueves, 3 de julio de 2008

Vacío II



Llegó tu mira y se posó sobre mis ojos
transportándome a un espacio en blanco
el tiempo se detuvo por longevos segundos
y pudiste penetrar mi alma.

Regresas a mi con sueños de rosas y miel
bañada en el dulce néctar de la pasión,
cubierta con una delicada capa de lujuria.

Tu rostro adornado con tiernos labios de carmín,
pronuncian mi nombre y llevan al éxtasis mi corazón;
palpitando sin cesar,
envenenando mi mente y mis sentidos.

Me veo perdido en las delicadas hebras de tu cabello,
suelto y jugando con el viento;
placer que inalcanzable.

Déjame perderme en tu cuerpo,
permíteme acariciar tus labios con los míos,
y unirnos por siempre bajo el sutil manto del amor.

1 comentario:

Anónimo dijo...

He quedado prendada con tus hermosas exclamaciones... ¿No continuarás llenándome de este placer?